The Angel’s Castle: una iniciativa latina para procurar el bienestar de personas con discapacidad

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Desde hace tan solo unos meses, hemos conocido la iniciativa de un proyecto de atención especializada para personas con discapacidad. La idea, hasta el momento, progresa rápidamente y promete nuevas consideraciones para el liderazgo de la comunidad latina en Ohio.

A la cabeza de la iniciativa está la Dra. Beatriz H. Porras, médica dermatóloga. Hablamos con ella para conocer más acerca del proyecto, su concepto, función y expectativa.

La Dra. Beatriz es natural de Colombia. Llegó a Estados Unidos hace 31 años y actualmente dirige en consultorio dermatológico en Montgomery, Skin Diagnostics Laser & Rejuvenation, donde trata complicaciones relacionadas con la piel, como el cáncer de piel o el acné. En su consultorio también se tratan asuntos de cosmetología, medicina estética y rejuvenecimiento.

Ella preside la oficina en compañía de una enfermera, dos esteticistas profesionales y un masajista. Allí se atiende a pacientes de diversas nacionalidades y su recepción es bilingüe, gracias al trabajo de dos secretarías.  

Pero además de su labor como médica estética, la Dra. Beatriz se inspiró en una experiencia familiar para dar solución a un problema recurrente en la región: la falta de centros especializados para personas con discapacidades.

The Angel’s Castle, su proyecto en curso, fue pensado para asistir a esta población de necesidades especiales.

“Después de que los individuos con discapacidades se gradúan de escuela superior, es muy difícil para los padres saber qué camino seguir. La institución que estamos planeando, Angel’s Castle se va a enfocar en proporcionar entretenimiento, deportes, caballos, aprendizaje prolongado, terapias, trabajo y continuo crecimiento”, dijo.

Pero la inspiración de la Dra. Beatriz es su hijo menor Marco, de 14 años, quien es autista. Esa experiencia le ha válido conocimiento de la situación de las familias que, como ella, buscan una formación integral para sus seres queridos: “es muy difícil encontrar lugares buenos para personas con discapacidades”.

Y, según nos ha contado, es para ella un sueño de larga data poder colaborar a estas familias con la creación de un centro especializado. El proyecto comenzó en diciembre con la compra de los terrenos en donde se llevará a cabo la construcción del establecimiento físico (son 20 hectáreas cubiertas por árboles y caídas de agua). Al comienzo, se tiene pensado brindar servicios durante el día, pero más adelante la estructura del lugar servirá para la residencia permanente de estas personas. El centro tardará unos cinco años en abrir al público.

“Cuando tenemos hijos con discapacidades, la mayor preocupación de los padres es que va a pasar con ellos cuando nos vayamos de este mundo y en manos de quien o quienes van a quedar ellos.  Esa es la mayor finalidad de esta institución”.

La Dra. Beatriz comparte su deseo de ver el proyecto consolidado, comprendiendo aún la dificultad de establecer una idea tan compleja. En este camino la acompañan su esposo y su hijo mayor, a los que se unirá una junta independiente, constituida por familias con miembros en condición de discapacidad.

“Este es un proyecto difícil y largo pero que va a traer mucha satisfacción personal y va a ayudar a muchas familias. Todos los días le pido a Dios que me dé salud y vida para poder completar esta iniciativa, pues no es un proyecto fácil de realizar”.