¿Por qué celebramos el Día de las Madres?

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En todo lo que va de la historia de nuestro mundo, en las innumerables sociedades que la han habitado y han dejado un registro de su cultura, la madre es un figura vertebral. En la actualidad, el Día de las Madres es una fecha importante -al menos para la cultura occidental-. Todos los años, el comercio y los medios gravitan alrededor de este día que, para casi todos los casos, viene a ser celebrado en mayo.

¿Por qué es la madre una figura importante de nuestras sociedades? ¿Cómo y cuándo surgió el Día de las Madres y en qué momento se estableció como una fecha de la cultura popular?

La madre como base de la unidad social

Toda la literatura disponible de las distintas culturas, anteriores y presentes de la humanidad, dan cuenta de un hecho, quizá perteneciente al sentido común, pero pocas veces tomado en cuenta con conciencia plena: la madre, en un sentido biológico, es la creadora del hombre.

Incluso el mayor referente de la tradición cristiana, Jesús de Nazareth, siendo hijo de Dios, tuvo que ser traído al mundo a través del parto de la Virgen María -más adelante hablaremos de este importante evento para la consolidación del Día de las Madres-.  

Como la mínima unidad de sociedad que entendemos es la familia, debemos empezar desde aquí. Y es que, apenas se nace, el primer ser al que se toca, huele y oye es la madre. Como en casi todas las especies mamíferas, este es nuestro primer referente al vivir. A ella debemos, prácticamente, toda nuestra supervivencia posterior. Tal es la razón por la que las mujeres, a diferencia de los hombres, han desarrollado habilidades sociales y emocionales (a nivel químico y neuronal) ligadas únicamente a la respuesta e interacción con los bebes.

Después de pasar siete meses dentro de otro organismo y de respirar quizá dos años al frente del pecho de nuestras madres, es natural que, desde chicos, construyamos un sentido de respuesta particular al de la madre, a diferencia de cualquier otra persona con la que interactuemos, incluso de nuestro padre.

En síntesis, nuestra primera aproximación al mundo social, al mundo de lo humano, comienza de la mano de nuestras madres. No solo es nuestro agente de supervivencia, sino nuestra referencia de la interacción (lloramos para pedir, nos calmamos con la compañía, recibimos cariño en respuesta a ciertas expresiones).

La madre: figura central en la cosmovisión de las culturas antiguas

Las madres son celebradas desde la mitología del Antiguo Egipto, con el culto a la diosa Isis. Engendró a Horus, dios celeste (como Zeus para lo griegos o Odín para los nórdicos). Así mismo, se creía que a través de ciertos encantamientos y poderes místicos, podría curar a la gente común gracias a su ayuda materna.

Cibeles, adorada en Anatolia (actual Asia Menor) desde el neolítico (hace 10.000 años). La cultura griega le dio el nombre de Rea, madre de todos los dioses. Los romanos la llamaron Magna Mater (Gran Madre).

El culto a estas deidades, a diferencia de nuestra cultura occidental actual, era inminentemente místico -un ser extraterrenal podría servir de ayuda terrenal, material-. Aún así, es interesante observar cómo, desde las civilizaciones más antiguas, la figura de la madre ocupa una posición, por un lado creadora de dioses celestes y, en esa misma línea, por extensión, asistente de los demás hombres, entendidos estos como creaciones de dioses celestes; entonces, se hace necesario el homenaje, la ofrenda, con el fin de conseguir su favor.

El Día de las Madres

Como mencionamos antes, el cristianismo -religión preponderante de la cultura occidental-, fue importante para posicionar el día puntual de las madres. El cristianismo incorporó a sus días sagrados el 8 de diciembre, jornada para honrar a la Virgen María (bajo la creencia de la Inmaculada Concepción). El día y el fundamento de su celebración fue decretado en 1854.

No obstante, el Día de las Madres, tardó unos años más antes en ser elaborado tal y como los conocemos hoy. Nació después de la Guerra Civil Norteamericana, que sucedió entre 1861 y 1866. Para reconciliar a las dos partes, Confederados y Unionistas, la poetisa Julia Ward Howe propuso que el Día de la Madre podría servir como momento de paz.

En esta época, realizó manifestaciones pacíficas y religiosas, donde el centro eran las madres de participantes víctimas de la Guerra Civil.

Anna Reeves Jarvis, activista de Virginia, organizó jornadas de sanidad para atender a los heridos poco después del surgimiento de la propuesta, mientras conformaba reuniones entre madres, acerca de temas coyunturales de la sociedad. Jarvis murió el 12 de mayo de 1905.

Y, finalmente, Anna Jarvis, hija de Anna Reeves Jarvis, en conmemoración de su madre, quien para esa época ya era considerada una importante activista y defensora de los derechos de la mujer, decidió hacer de cada segundo domingo de mayo de 2019 una jornada de la celebración a las Madres. Posteriormente, velo para que se oficializará la fecha a nivel nacional mediante distintas campañas políticas.

El Día de las Madres se hizo oficial primero en Estados Unidos, cuando el presidente Woodrow Wilson, en 1914, escuchó a Jarvis hija y decreto la fecha tal y como la conocemos en la actualidad.

¡La Vanguardia agradece a todas las madres de la comunidad hispana de Ohio por su inconmensurable amor y consejo!