Oficina de Impuestos, entre las más golpeadas por el cierre de gobierno

El cierre de gobierno en Estados Unidos tiene su propio sonido: “No tenemos asistencia telefónica en este momento […] reanudaremos nuestras operaciones normales en cuanto sea posible […] nos disculpamos por cualquier inconveniente”.

Así responden las contestadoras de los teléfonos en muchas dependencias estatales, incluida Internal Revenue Service (IRS), o la Oficina de Impuestos. Por esta razón, muchos ciudadanos de a pie, y en cualquier rincón del país, sienten el inconveniente del cierre.

Quienes deseen realizar actividades relacionadas a procesos de aplicaciones, consultas o reembolsos, que entrar en vigor a partir de febrero, no podrán ser resueltas a tiempo a menos de que en el Congreso se resuelva la situación a través del consenso interpartidista.

De las oficinas bloqueadas por el cierre, solo 12.5% de los empleados, facultados en ocupaciones prioritarias, están disponibles. Por el momento, las solicitudes se acumulan unas sobre otras y afectan de sobremanera la dinámica de los contribuyentes al no poder participar de los servicios de muchas instituciones gubernamentales.

The Wall Street Journal recapituló recientemente que, en el año 2013, y a causa de otro cierre de gobierno durante el mandato de Obama, $2.200 millones en concepto de reembolsos se vieron atrasados por 16 días de cese laboral en todo el país. La temporada de aplicaciones para solicitar reembolsos al IRS comienza el 1 de enero y termina el 30 de abril de 2019.

Muchos de los empleados estatales que solicitan sus salarios deben pagar deudas y hacer compras, que, desde el 22 de diciembre, no han podido realizar porque no reciben sueldo. El IRS, por su parte, atiende puntualmente los reembolsos anuales de los contribuyentes, generalmente de clase media, ya que los más adinerados tienen medios más estructurados para declarar renta.

Entre las actividades que, a causa del cierre, perjudican a las oficinas del IRS y golpean directámente a los contribuyentes y ciudadanos, están:

  • Devolución de impuestos.
  • Procesamiento de transcripciones (no relacionadas con desastres).
  • Procesamiento de formularios 1040X.
  • No habrá aplicaciones no automatizadas.
  • No habrá auditorias.
  • No habrá asesoría legal.
  • Y, por supuesto, no hay centro de llamadas para la atención del público.