Nueva ley permitirá a beneficiarios del DACA, TPS y DED conseguir la residencia condicional permanente en el país

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El 4 de junio, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó —en un acuerdo bipartidista—, el llamado American Dream and Promise Act of 2019, o H.R. 6, un proyecto de ley encaminado a proteger y legalizar el estatus migratorio de los beneficiarios del Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), Temporary Protected Status (TPS) y Deferred Enforced Departure (DED).

La nueva ley, que pasó con 237 votos a favor y 187 en contra, permitirá a los integrantes de estos programas gubernamentales acceder a protecciones legales permanentes, después de que el Presidente, Donald Trump, hubiera, en distintas ocasiones, abogado por la derogación de estos beneficios, especialmente el DACA.

El DACA ha sufrido numerosos ataques desde su creación, en 2001. La primera versión, llamada Development, Relief, and Education for Alien Minors (DREAM) Act, se estableció para brindar a los niños que migraron junto a sus padres a Estados Unidos alrededor de esta epoca una protección migratoria. Los entonces llamados Dreamers se han consolidado como un grupo político monoritario significativo y un bastión del fenomeno migratorio estadounidense. Muchos de ellos, millenials en general, lograron ingresar a las universidades del país, después de haberse formado en los institutos educativos de todos los estados.

Si bien ha habido varios intentos legislativos por establecer definitivamente el DACA, el gobierno jamás pudo solventar la incertidumbre de la generación de Dreamers, que ha sufrido constantemente el miedo de la deportación, máxime con los cambios políticos que sacuden al país desde el inicio del milenio.

El nuevo American Dream and Promise Act of 2019 permitirá a los recipientes de las evaluaciones GED y graduados de high school conseguir el estatuto de residencia permanente condicional (CPR) —por hasta diez años— a través de la ciudadanía, mediante el servicio militar, la carrera profesional o el trabajo. Estos son los requisitos de la nueva legislación para los Dreamers:

  • Haber ingresado al país antes de los 18 años.
  • Haber ingresado cuatro años antes de su incorporación al programa y haber estado presente en el país desde entonces.
  • Haber sido admitido en una institución de educación superior, haberse graduado de high school u obtenido el puntaje GED; estar actualmente inscrito en una escuela secundaria o en un programa de asistencia para la obtención de un diploma de high school o GED.
  • No haber sido condenado por ningún crimen relacionado con “vileza moral” o sustancias controladas ni ningún otro crimen castigado con más de un año de prisión u ofensas federales o estatales que impliquen el encarcelamiento por 90 o más días (bajo algunas excepciones).
  • No haber sido condenado por un crimen de violencia doméstica (bajo algunas excepciones).

Huelga decir que, en el marco de la ley, cualquier persona con un permiso de CPR puede obtener la residencia permanente (estatus LPR o green card) si cumple alguno de los siguientes requisitos:

  • Haber completado al menos dos años de formación superior con buenos resultados o haberse formado en un programa técnico.
  • Haber completado al menos dos años de servicio militar con honores.
  • Demostrar haber sido empleado por un periodo total de tres años.

Por último, cualquier persona que haya mantenido un estatus LPR por cinco años puede aplicar a la naturalización o a la solicitud de ciudadanía.

Según Migration Policy Institute, American Dream and Promise Act of 2019 podrá beneficiar a casi 2.5 millones de personas en busca de la residencia permanente condicional y, en consecuencia, a mitad de camino hacia la ciudadanía (incluidas 429,000 personas de los programas de TPS y DED).

Además de proveer a estos posibles beneficiarios con la oportunidad de conseguir la residencia permanente condicional, la nueva ley también los protege contra procedimientos de deportación.