Mujeres embarazadas podrían tener problemas para obtener visas de tipo B

La estrategia del gobierno para detener el llamado “turismo de maternidad” consiste en delegar poderes de decisión a los funcionarios consulares.

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Los funcionarios consulares, exactamente aquellos encargados de conducir las entrevistas en el proceso de trámite de visa, serán responsables de la tarea de definir si una mujer embarazada, solicitante de una visa tipo B, podría entrar en el país para dar a luz a su hijo.

Es decir, estos funcionarios tendrán el compromiso de servir de vigilantes, al conducir la verificación por su propia cuenta, ya que no están en la posición de solicitar test de embarazos.

En ese sentido, la apariencia física de una mujer solicitante será la primera consideración en tomar en cuenta.

Desde hace algunas semanas, el Departamento de Estado no dará visas B a mujeres que planean viajar al país con el solo propósito de dar a luz en los límites del territorio nacional.

Las visas B, B-1 y B-2, corresponden a visas de negocios y visas de turismo y cuidados médicos respectivamente, o sea, estancias temporales.

Los funcionarios consulares considerarán “la totalidad de circunstancias más lo que resulte de la entrevista” para definir si el propósito de una mujer embarazada es dar a luz en el país, de acuerdo con información obtenida por el Washington Post.

Aparentemente, juzgando por la ambigüedad de la nueva medida, no se establece de manera clara el nivel de determinación de estos agentes o el mecanismo de decisión apropiado, sino que parece caer en la sola consideración de los funcionarios.

De esta nueva decisión del gobierno han surgido varias críticas, especialmente relacionadas con el carácter discriminatorio de esta misma medida.

Por esa línea se pronunció, por ejemplo, la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA):

“Esta regla no solo presume erróneamente que cualquier mujer embarazada que viaje a este país realmente está obteniendo la ciudadanía de manera subrepticia para un niño, sino que podría usarse para evitar que cualquier mujer en edad fértil pueda obtener una visa de visitante al país”, dijo Benjamin Johnson, director ejecutivo de AILA, en un comunicado.