Los cambios en la supervisión de inmigrantes con proceso ante las cortes de inmigración

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ICE, la agencia encargada de la supervisión de los inmigrantes que están en proceso ante inmigración y que no están detenidos, ha comenzado a utilizar un nuevo sistema para monitorear a las personas y todo indica que este nuevo sistema va a reemplazar el uso de los grilletes electrónicos en las pantorrillas.

El nuevo sistema es mediante el uso de una aplicación en el teléfono. Esta aplicación hará las funciones de recordar a la persona que se tome una foto y la envíe al oficial supervisor. La aplicación puede detectar la ubicación geográfica de la persona. Es decir que el oficial supervisor puede saber adónde está la persona en todo momento.

Cuando ICE deja en libertad a un inmigrante, usualmente le da una hoja con las obligaciones que debe cumplir para poder seguir adelantando su proceso ante la corte sin estar detenido. Dentro de esas obligaciones está la de hacer caso a todos los requerimientos de los oficiales de ICE. No estoy convencido de que la práctica de instalar una aplicación y pedir las fotos semanales sea de alguna manera ilegal, pero si muestra el esfuerzo que está realizando esta administración para modernizar sus procedimientos de manera que la supervisión sea más efectiva, más intrusiva y más desesperante para el inmigrante.

Digo desesperante porque son muchas las personas que con afán visitan los consulados de su respectivo país de origen para obtener el pasaporte y así lograr que les remuevan el grillete localizador. Todo con la intención, deseo y necesidad, de poder trabajar para tener, entre otras cosas, para sobrevivir y para poder pagar un abogado que les ayude en el caso. Creo que con la aplicación monitoreando y la obligatoriedad de tener el teléfono todo el tiempo a la mano, se incrementan las posibilidades de que los oficiales de ICE descubran que alguien está trabajando sin permiso de trabajo. Como las obligaciones adquiridas al salir en libertad incluyen las de no violar ninguna ley, el trabajar sin autorización va a ser interpretado como una violación y la persona puede ser puesta de nuevo en detención.

Esta es una más de las acciones que está tomando el Departamento de Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés) para desestimular a las personas a venir. Otra modalidad recién implantada es la de imponer multas a las personas a las que se les ordenó partir de los Estados Unidos y que no se han ido. El gobierno sostiene que tiene derecho a imponer una multa de hasta $500 dólares diarios en esos casos. Recientemente, una inmigrante que se encuentra protegida por una iglesia/santuario recibió una cuenta de cobro de casi medio millón de dólares.

Otra medida que el gobierno quiere implantar es cambiar la regla que le permite, a algunas de las personas que presentan un caso de asilo, obtener un permiso de trabajo. Actualmente deben pasar más de 6 meses sin culpa del inmigrante y lo quieren cambiar a un año.

El gobierno cree que, si la persona que está pensando en venir hacia los Estados Unidos se entera de que no va a poder trabajar, que va a ser monitoreada las 24 horas del día y que va a ser prácticamente imposible obtener un permiso de trabajo, va a decidir mejor quedarse en su país de origen. Esa creencia tendría validez solo en aquellos casos en los que el inmigrante vino por razones de índole económico solamente, pero no van a detener a alguien que viene para salvar su vida.

En todo caso, los inmigrantes que van a sus citas de control con ICE deben saber que les van a pedir el teléfono para instalar una aplicación, por lo que cualquier información sensitiva, o cualquier foto privada que no quieran compartir con el gobierno de los Estados Unidos, debe ser borrada antes de su próxima visita. Revise que fotos tiene en su teléfono, que mensajes guarda en su teléfono, que videos tiene, y pregúntese: “¿Qué va a pensar ICE?” ¿Qué información privada les estoy dejando ver? ¿Qué pueden hacer ellos con esta información? Por favor sean cuidadosos.