Labor Day: la América de los trabajadores

Labor Day redefinió el concepto de ser americano. ¿América para los americanos? No. América para los trabajadores.

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Labor Day se celebra el primer lunes de septiembre. En 2019, este festivo correspondió al segundo día del mes, 2 de septiembre. En esencia, Labor Day es la conmemoración de las luchas sindicales del siglo pasado, y la expresión de una victoria histórica peleada por los trabajadores.  

Sin las manifestaciones de centenas y centenas de hombres y mujeres, sin el puje político de sindicatos y uniones a lo largo del país y sin este esfuerzo muchas veces contraproducente para quienes, con pancartas y megáfonos en mano, sufrieron las condiciones laborales de una época más cercana a la Edad Media que a la Modernidad, en la actualidad no disfrutaríamos de un horario base, de un salario fijo o de un descanso proporcional.

La victoria del Labor Day

Como festividad, Labor Day propone una victoria doble: por una parte, la semana larga, que sirve de escape para millones de turistas y familias enteras, que usan tradicionalmente estos días para compartir, viajar o simplemente descansar en casa. Por otra parte, es una victoria simbólica garantizada por la Constitución y el Estado.

La revolución industrial, en el siglo diecinueve, cambió la relación del hombre con su trabajo. La acumulación del capital se formuló como la estrella norte de nuestra estructura social y la única forma de aumentarlo sería mediante el trabajo.

Un día normal hacia los años 1850 implicaría trabajar 12 horas diarias en condiciones sencillamente inhumanas si comparamos los criterios actuales con los de la época. No había vacaciones ni prestaciones. Por supuesto, los niños también trabajaban, pero por sueldos aún menores.

Los trabajadores entonces se unieron y conformaron sindicatos y uniones. Cada campo laboral comenzaba a producir su propio grupo de representación sindical, sobre todo en las factorías de manufactura. La organización social de los trabajadores derivó en manifestaciones públicas, muchas de ellas violentas, como el caso del Haymarket Riot en 1886 o, cerca de una década después, tras las desleales medidas de Pullman Placer Car Company, en Chicago, que impulsaron varias revueltas, detenciones y muertes.

Otros, increíblemente grandes, muestras de que el cambio era urgente: 10.000 trabajadores se unieron a pesar de las amenazas de sus superiores y se congregaron alrededor de Union Square en New York. El primer desfile de Labor Day registrado en la historia.

El Congreso no dejó pasar el momento histórico, más bien lo atrapó en su esencia, con todo su ímpetu, resultado de jornadas de golpes y contragolpes. Así, hacia 1890, el Congreso aprobó la ley que hace del Labor Day un holiday oficial para el Distrito de Columbia. En 1894, bajo la presidencia de Grover Cleveland, el holiday se extendió a todos los estados.

¿En dónde nos deja hoy?

La construcción del Labor Day expone tanto grietas como oportunidades de la sociedad estadounidense. ¿Quiénes fueron los trabajadores que lucharon por sus derechos? Trabajadores americanos, inmigrantes de primera generación y minorías. Les unía la desigualdad, el yugo de la explotación.

Los fundamentos de esta lucha ignoraron diferencias de raza, identidad u origen. Un objetivo común: la dignificación de la vida.

Es una reflexión para nuestra lógica de vida actual: o seguimos socavando nuestras diferencias, perpetuando los males que hoy nos aquejan, o reconocemos lo que nos hace iguales y trabajamos en pro del objetivo común.