La tradición del Día de los Reyes en Latinoamérica

El Día de Reyes, o Día de Epifanía, se conmemora en los países hispanos de tradición católica el 6 de enero, celebración que marca el final definitivo de las festividades navideñas. Con frecuencia, la jornada es marcada por rituales familiares, como el intercambio de regalos y la preparación de comidas típicas.

El Día de Reyes se fundamenta en el clásico relato bíblico de los tres Reyes Magos y el nacimiento de Jesús en Belén. Melchor, Gaspar y Baltasar, son con frecuencia dibujados en el imaginario colectivo como tres poderosos reyes, asociados a la riqueza y el saber.

Peregrinaron en el camino del desierto, persiguiendo la estrella del Belén que se avistaba desde el oeste, según narra el Evangelio de Mateo. La estrella les guiaría justo al nacimiento del hijo de Dios, junto a José y María. A su llegada al pesebre, ofrecieron al niño Jesús oro, mirra e incienso.

En muchos países hispanos, incluyendo Cuba, España, México, Puerto Rico, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia y Venezuela, el Día de Reyes es festivo nacional, jornada caracterizada por ciertas costumbres, augurios y tradiciones.

En México, la costumbre de los niños es escribir, antes del 6 de enero, persuasivas cartas a Melchor, Gaspar y Baltasar, detallando los juguetes que desean recibir y por qué deberían cumplir su petición. En las ventanas de sus casas o alcobas, dejan un par de zapatos colmados de paja o heno (que alimentará a los animales de los Tres Reyes).

Durante la mañana del día 6, los niños encontrarán en el interior de sus zapatos juguetes o golosinas. Y, durante la jornada, la tendencia familiar es reunirse para organizar una cena y compartir. La comida típica es la famosa Rosca de Reyes, que se reparte entre los miembros con una sorpresa oculta: un Cristo escondido entre una de las roscas.

A quien le toque el Cristo, tendrá el compromiso de organizar la fiesta del 2 de febrero, el Día de la Candelaria. “Hacerse rosca” es una expresión popular, puesto que hay personas que esconden, o incluso tragan, la figurina de Cristo con tal de evadir la responsabilidad, es decir, “se hace rosca”.

Similar es la celebración en República Dominicana. Allí, los niños también escriben cartas a los Magos, dejando comida y heno en algunos rincones de la casa para los camellos. Al día siguiente, se levantan con la sorpresa de un regalo.

Por otro lado, en Colombia, el Día de los Reyes Magos es la terminación definitiva de las fiestas navideñas, y durante el 6 de enero es común desmontar los adornos navideños. La gran mayoría comparte el día en familia, con cenas y fiestas. En Reyes no es común repartir regalos, que son predilectamente entregados en Navidad.

En cambio, son tradicionales los “paseos” que, generalmente, involucran la reunión de toda la familia en una casa de campo, donde se recolectan ingredientes para el asado colectivo.

En Puerto Rico, el festivo es esperado con paciencia por los niños, que ocultan, debajo de la cama, una pequeña caja cubierta de hierba fresca o heno para los camellos de los Reyes. En la mañana, los niños descubren dentro de la caja premios y juguetes.

El día anterior, 5 de enero, durante la víspera, los feligreses levantan plegarias en forma de rosarios, para que la Virgen María medie en las necesidades. Esto se conoce como la Promesa de Reyes, y se incluyen cantos a los Reyes.

En Argentina, Paraguay y Uruguay, los niños acostumbran a poner sus zapatos justo al lado de la puerta principal, que esperan sean llenados de dulces por los Reyes.

En suma, el Día de los Reyes es una fecha especial para compartir en familia, disfrutar de un buen Roscón de Reyes y dar algún detalle a los más chicos.