La pregunta por la ciudadanía no será incluida en el cuestionario del Censo General de 2020

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El pasado martes (2 de julio), la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó la inserción de la pregunta por la ciudadanía en el Censo General de 2020 —o, como aparecería en el formato impreso para los encuestadores, “Is this person a citizen of the United States?”—, considerando que los argumentos para su inclusión no eran suficientemente fundamentados, por lo que no aparecerá en el Censo, que ya comienza a imprimirse, según una portavoz del Departamento de Justicia.

¿Qué es el Censo de Estados Unidos?

El Censo de Estados Unidos es un censo decenal, que tiene por objetivo contar a todos los habitantes del territorio estadounidense en un periodo determinado. Cobra vida por el Artículo I de la Sección 2 de la Constitución de Estados Unidos.

La oficina encargada de gestionar el Censo es el United States Census Bureau, anexado al Departamento de Comercio.

El Censo es un recurso usado para varios fines, pero, principalmente para:

  1. Tener un panorama estadístico de los habitantes de Estados Unidos.
  2. De acuerdo a la población de cada Estado, distribuir el número de representantes que corresponde a cada uno de ellos, esto es, un puesto en el Congreso.
  3. Dirigir fondos y financiamiento de acuerdo con el número de habitantes de cada Estado, entre otros.  

¿Cuál fue la argumentación de los impulsores de la pregunta en el Censo?

La propuesta de la pregunta, que causó no poca controversia entre la opinión pública, el Congreso y los centros de investigación, así como despachos de abogados y defensores de derechos civiles, fue impulsada por la Administración Trump y encabezada por el Secretario de Comercio, Wilbur Ross.

En síntesis, la Administración introdujo la propuesta invocando el Voting Rights Act, ley que prohíbe la discriminación de grupos minoritarios (raciales o étnicos) en el momento de ejercer su derecho al voto.

Bajo esta misma línea, los grupos inmigrantes debían ser contados y separados de la población con y sin derecho a voto.

Pero, al contrario de las intensiones expresas de la Administración, las razones encontradas para la implementación de la pregunta fueron, forzosamente, paradójicas y, por lo tanto, rechazadas de lleno por la Corte Suprema.

¿Aparecerá la pregunta sobre la ciudadanía en el Censo General de 2020?

Así las cosas, y como luego fue divulgado por portavoces de la Corte y medios, la pregunta por la ciudadanía no tendrá lugar en el Censo de 2020.

El cuestionario del Censo, según el Departamento de Justicia, ya comenzó su proceso de impresión, sin la pregunta por la ciudadanía.

¿Cómo fue resuelta la discusión?

El ultimátum fue impuesto por la Corte Suprema, que no solo no encontró razones suficientes en la argumentación de Wilbur Ross, Secretario de Comercio, sino que habría mentido, cuando se llegó a la conclusión de que el Secretario y, por extensión, la Administración Trump, tenía la propuesta de la pregunta por la ciudadanía en mente desde hace más tiempo que el sugerido.

Y es que, una de las bases de Ross era que la propuesta era nueva. Pero otras fuentes indicaron que la pregunta por la ciudadanía ya rondaba entre los ideólogos del Partido Republicano desde hace mucho tiempo.

Antes de tomar esta decisión, la Corte Suprema envió el caso a una corte inferior.

No obstante, un hecho contundente surgió de la investigación de las cortes inferiores: Thomas B. Hofeller, un estratega del Partido Republicano, murió el pasado verano, pero su hijo encontró un reporte escrito en 2015 en un disco duro.

El reporte decía, entre otras cosas, que la inserción de la pregunta por la ciudadanía daría a los Republicanos una ventaja significativa en la distribución de puestos en el Congreso. Más importante aún. Hofeller también habría escrito una porción del borrador que la Administración de Trump envío al Departamento de Justicia, donde se defendía la propuesta para garantizar el derecho de los votantes minoritarios.

¿Cuáles fueron los argumentos en contra de la inserción de la pregunta?

Varios organismos, incluidos el Partido Demócrata, defensores de derechos civiles y centros de investigación rechazaron con creces la inclusión de la pregunta por la ciudadanía, argumentando que la presencia de la pregunta en el cuestionario del Censo sería un gran impedimento para los inmigrantes y personas de color de participar y ser contados.

Los inmigrantes podrían encontrar la pregunta hostil, y evitar responder al cuestionario al creer que esa información podría ser usada en su contra. La falta de participación de los inmigrantes se traduciría en una reducción de la representación de esta población en los números oficiales.

Una estimación gubernamental concluyo que alrededor de 6.5 millones de personas no serían contadas si la pregunta hubiese aparecido. Los Estados más perjudicados serían Arizona, California, Florida, Illinois, New York y Texas, donde hay grandes poblaciones inmigrantes.

Estos Estados se habrían visto perjudicados con la reducción en el número total de sus pobladores: menos recursos por parte del Gobierno y menos representación parlamentaria.