La cultura de la lucha libre vive en Cincinnati con Super Zeta

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Victor Montiel nació un 5 de junio en México D.F. Se crio en Nezahualcóyotl y su vocación, desde chico, ha estado orientada al deporte emblema de la cultura mexicana: la lucha libre.

Cuando compite, Victor usa el mote que más le identifica: Super Zeta. Su atuendo es, en todos los escenarios, llamativo a la vez que intimidante. Con 5’3″ de estatura y 215 libras, Super Zeta debutó profesionalmente el 30 de noviembre de 1996.

En su palmarés ha acumulado importantes logros: un segundo lugar en el Torneo Novato de Oro (1997), un primer lugar en el Trios Championship  (1998) y otro primer lugar como peso crucero en la Heartland Wrestling Association de Cincinnati (HWA, 2004). Ha competido en Centroamérica, Norteamérica y Europa.

Aquella pasión que hoy lo lleva a seguir compitiendo después de toda una vida en el cuadrilátero, comenzó cuando apenas era un jovenzuelo. La anécdota lo lleva a recordar cuando tenía 11 años. Un amigo suyo le había invitado a las luchas en la arena de Nezahualcóyotl.

Del prototipo de luchador, dice, solo conocía por referencia al Santo y Blue Demon. Pero una vez atestiguaba de primera mano el espectáculo, la emoción de la lucha, los espectadores y en sí, aquel “mundo mágico”, renunció a los demás caminos para convertirse en un luchador. La historia cierra con la cinturoniza que le propinaron sus padres ante la travesura de escaparse por primera vez a ver las luchas.

El camino lo empezó a recorrer a los 16 años, cuando comenzó a entrenar. A los 18 consiguió su licencia de luchador profesional. En su arsenal incluye un estilo rudo y técnico, con “variaciones japonesas y norteamericanas”.

Cuenta que, al arribar a Cincinnati, buscó por todos los medios seguir entrenando para no olvidar lo aprendido. Pero una vez captaron sus movimientos, recibió promoción en la ciudad y le ofrecieron trabajar para la ahora desaparecida HWA.

“El escenario en EE.UU. es muy querido y extrañado por los aficionados que nunca han ido a una arena. Es algo especial, ver en vivo un show a verlo en la tele. En una ocasión, en una arena pequeñita en Ohio, había tres mexicanos. El apoyo hacia los paisanos era tanto que me conmovió genuinamente”, dijo Montiel.

Su experiencia, según dice, ha sido colmada por satisfacciones y triunfos, grandes y pequeños. Especialmente, ha escogido entre sus recuerdos dos: su paso por la AAA (Lucha Libre AAA Worldwide), la empresa más importante de México, y su participación en eventos de niños con cáncer. Derrotando a verdaderos Goliat, venció a luchadores de mayor altura y peso, pero lo que más le reconforta es “estar en el gusto de la gente”. Sus campañas victoriosas en cuatro campeonatos y una cabellera son trofeos de sus logros.

Super Zeta compite actualmente en su lugar de residencia, Cincinnati. Cada viernes, desde las 7:30 p.m., lucha en FGW (Future Great Wrestling), ubicada en 190 N. Brookwood Avenue.

“La lucha libre es importante: junta familias y amigos a convivir sanamente y desestresarse del cotidiano día a día. Su importancia es tal, que en México ha sido reconocida como patrimonio nacional y se le ha dado el 21 de septiembre como día nacional”.

Ahora, Victor Montiel, o Super Zeta, planea competir en Japón. Pero su proyecto a mediano plazo es crear una escuela de lucha libre en Ohio para latinos y para estadounidenses, que, dice, encuentran bastante llamativa la lucha libre, muy diferente a la local.