En el Día de Muertos, “Todos somos calaveras”

“La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”. - José Guadalupe Posada

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El Día de los Muertos es una de las tradiciones más icónicas e identitarias de México. Se trata de una de las festividades más presentes en el imaginario colectivo, tanto así que hace parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, de la que también hacen parte los Mariachis y la gastronomía azteca.

El Día de los Muertos ocurre formalmente el 2 de noviembre, pero, y por causas que más adelante abordaremos, se inscribe entre una jornada de tres días, empezando por el 31 de octubre y culminando el 2 de noviembre.

Una tradición cultural que tiene orígenes en las comunidades indígenas anteriores a la Conquista española, ha sido exportada adonde quiera que haya mexicanos. Esto es, hacia el sur en Latinoamérica, hacia el norte en Estados Unidos y, menos intensamente, en Europa.

En la actualidad, si bien la celebración dista de sobremanera de sus raíces, es enseñada en los centros de formación educativa como un mecanismo para preservar el patrimonio cultural del país, mientras se fomenta el valor simbólico del evento y su elemento identitario.

¿Cuál es el orígen de la celebración?

El surgimiento del Día de los Muertos tiene sus inicios en la etapa prehispánica de lo que hoy conocemos geográficamente como México, es decir, antes de la Conquista de los españoles en el siglo XIV.

Nos remitimos a las comunidades indígenas que llamamos aztecas, toltecas y otros grupos como los Nahuas. Unos ritos comunes y transversales entre estas comunidades tenían que ver con la celebración de la muerte y el festejo de aquellos miembros que han fallecido. Allí en sus lugares sagrados de entierro, antes de batirse en duelo, estas comunidades indígenas veían en la transición de la vida a la muerte un paso esencialísimo de la naturaleza humana. Por este motivo, la muerte era solo un paso en la constitución y transmutación de los individuos, uno eminentemente natural.

Por supuesto, estos ritos eran practicados de manera diferenciada dependiendo de la región y la comunidad. Incluso hoy en día, las prácticas de celebración del Día de los Muertos son varias y no una.

El Día de los Muertos tenía como principio reunirse otra vez con los seres que partieron en la muerte. Así, y para deleitar a los muertos con los placeres del mundo, los ritos incluyen el adornamiento de los lugares de sepultura con diferentes elementos decorativos. Entre los más tradicionales, se cuentan las ofrendas, las calaveras y la flor de muerto.

La celebración

El Día de los Muertos es celebrado el 2 de noviembre. Si hoy se encuadran en la celebración los días 31 y 1 de noviembre es por la influencia cristiana de los españoles. Estos tres días conforman, en el dogma católico, el triduo o tiempo de Todos los Santos: Víspera de Todos los Santos, el Día de Todos los Santos y la Conmemoración de los Fieles Difuntos.

Alternativamente, el 1 de noviembre se reconoce como el Día de los Angelitos; el 2 de noviembre hasta el mediodía como el Día de los Difuntos; y el 2 de noviembre, desde el mediodía, el Día de los Muertos.

El Día de los Muertos se caracteriza por las prácticas tradicionales que engloban la jornada.

Entre ellas, destacamos la clásica ofrenda, que tiene que ver con el ensamble de un altar en el lugar de sepulcro del muerto, esto es, su tumba, que es decorada con diferentes arreglos: flores, comida (la preferida por el difunto), papel picado, juguetes en el caso de los niños, entre otros.

Otro elemento simbólico particular de la jornada está relacionado con la figura de las calaveras como material artístico. Esto fue popularizado por la famosa ilustración José Guadalupe Posada en la Catrina La Calavera Garbancera. Pero fue el sello del Diego Rivera en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central lo que dio fama a la Catrina.

El pan de muerto es el plato típico del día, y se acompaña en su forma más tradicional, de pulque, un fermento dulce hecho a partir del maíz.