El Super Bowl más latino de la historia

El Super Bowl LIV contó con la voz y el eco de las agrupaciones latinas más importantes. Los Tigres del Norte abrieron el mega evento, que también tuvo la contribución de Shakira y Jennifer Lopez.

El cambio responde a un dato revelado por la NFL. Hay 30.2 millones de fanáticos hispanos en Estados Unidos, un incremento de dos millones desde el 2017. La programación de este año respondió a un público en constante crecimiento.

“La base de fans hispanos de la liga ha seguido creciendo rápidamente, y nuestro alcance a la comunidad hispana es una iniciativa importante durante todo el año”, dijo un portavoz de la NFL.

Para este año, la estrategia de medios fue centrada mayoritariamente en la comunidad latina del país, aquellos fanáticos del Super Bowl que hablan español. Así, la NFL buscó alianzas cooperativas con Fox Deportes, ESPN Deportes y Entravision para proveer el grueso de su contenido en español.

En 2015, Forbes reportó, según la BBC, que la NFL gastó $243 millones en publicidad dirigida a público hispano, un elocuente aumento del 60% en la cartera para este tipo de audiencia.

Luego de la apertura de los Tigres del Norte, ganadores de siete Premios Grammy y millones de ventas en sus más de 50 discos, llegaron Shakira, colombiana y Jennifer Lopez, de descendencia puertorriqueña en el medio tiempo.

“Cuando pienso en mi hija, cuando pienso en todas las niñas del mundo, poder tener eso y ver que dos latinas están haciendo esto en este país en este momento, es muy fortalecedor para nosotros”, afirmó Lopez en una conferencia de prensa días antes del juego.

Huelga decir que este avance en los medios no es consecuente con la realidad en el campo de juego. Los latinos, a pesar de no contar con una participación significativa en la competencia de la NFL, ha escogido este deporte como bandera de consumo.

Solo 16 jugadores del total de 1.696 en la NFL en la liga de 2018 pasaron como hispanos. La tendencia es similar en futbol americano universitario. De los 73,057 jugadores registrados en la liga universitaria, solo el 3.7% se identificaron como hispanos.

Pero las sorpresas latinas no paran ahí. El New York Times reportó que, por primera vez en la historia, una latina fue la chef en jefe del Hard Rock Stadium, en Miami Gardens, el estadio donde tuvo lugar el juego. La chef en cuestión era Martha Valdes.

Es por esto que, en el menú ofrecido, la gastronomía latina destacó por sobre las demás. Cerdo rostizado y estofado con arroz de coco, sandía y ensalada de tomatillo y jalapeño y sándwich cubano fueron algunos de los platos estrella.

Estos cambios en la imagen de una de las competencias más vistas a nivel nacional, ciertamente emblemática de la cultura estadounidense e icónica para el imaginario colectivo se dan en un contexto de discusión global sobre el estatuto de la inmigración. Los grupos sociales latinos han sido imprescindibles para la edificación del poderío norteamericano. Así lo ha entendido la NFL, en un sentido comercial. No es gratuito que la población captada sea latina, se trata de un proceso de transformación social, que tiende cada vez más a considerar el valor de la creación y participación de los latinos en la construcción de nación. En Estados Unidos se habla español.