El FMI ve como un milagro la reestructuración económica de Venezuela

0
21

Solo un “esfuerzo titánico” podría suponer la reconstrucción económica de Venezuela, según Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La discusión no es, por supuesto, nueva, y se ha venido trabajando desde la academia y la política. “Hemos estado trabajando los últimos cinco años con economistas venezolanos para tratar de entender qué pasa y saber qué medidas se deberían implementar”, dijo el especialista en un debate reciente.

A causa de un gobierno inoperante, el mandato de Nicolás Maduro ha visto la quiebra total de Venezuela, un experimento involuntario de todo lo que solo en teoría puede pasar. Y es de sumo interés para el mundo y los conocedores responder a la pregunta: ¿cómo podría recuperarse el país latino de semejante situación?

El organismo más cercano al problema, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), anunció recientemente que la economía venezolana sufre cambios continuos. En 2017, la economía del país se había retraído un 9.5%. La proporción, para 2018, es de 15%.

Y este es uno de los mayores indicadores de la situación del país. El mismo Werner expresó que, para los datos que se manejan desde el FMI, Venezuela tiene la contracción más alta entre todos los países que han sido afectados fuertemente por algún tipo de conflicto armado o desastre natural.

“Hiperinflación, crisis humanitaria y crisis migratoria” son los síntomas tangibles de la nación en su estado actual. Werner conviene así mismo en decir que para que la economía pueda restaurarse completamente será menester de “reconstruir la productividad” y regresar al estado derecho en lo que respecta al sector privado.

Toda divulgación sobre el estado del país y sus posibles soluciones han sido diálogos entre expertos venezolanos y terceros, dificultando el camino a una reestructuración: el gobierno de Caracas ha dejado claro que no precisan la ayuda de ningún organismo internacional.

Sin embargo, Werner declaró que han estado analizando la situación “en caso de que se nos pida que ayudemos en la reconstrucción de la economía”. Escenario muy ilógico en el discurso del régimen, pero bastante obviado en caso de que un gobierno democrático asuma las riendas de la organización política.

Otro punto en la discusión de Werner giró en torno al nuevo gobierno mexicano de López Obrador. Y es que, cada vez que hay un cambio de gobierno, la confianza internacional y los analistas dependen plenamente de la noticia del día a día. No obstante, se observa la manera de revivir la anteriormente pujante industria petrolera del país azteca.

A causa de esta incertidumbre, las cálculos de los economistas rebajan sus prospecciones de crecimiento, y el 2019 no parece ser el año de México según esos datos. Pero Werner advierte que es necesario tomarse con calma estas transiciones políticas para esperar a que se estabilice el tumulto: “Tres meses es poco tiempo para saber cómo lo va a hacer esta administración. […] Hay que esperar un poco. Es demasiado pronto para juzgar”.

“Quince meses le costó a Peña Nieto saber qué hacer con la caída de los precios del petróleo. Les estamos pidiendo que reaccionen de forma más rápida de lo que hizo la anterior administración”, precisó.