El Día de San Valentín, o una apología al amor

El Día del Amor y la Amistad, el Día de los Enamorados, el Día de San Valentín. ¿La jornada más afectiva de la cultura occidental cristiana? Conozca su historia

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El Día de San Valentín no es un feriado federal. De todas formas, es tan imprescindible y notable como cualquier otro. La industria de la alimentación y el turismo es especialmente agasajada. La decoración y el lenguaje común viran hacia la simbología del amor, pero, ¿cómo comenzó esta tradición y cómo ha evolucionado hasta nuestros días?

San Valentín se celebra usualmente el 14 de febrero en los países de tradición católica. En los países de tradición ortodoxa, se celebra el 6 o el 30 de julio.

Durante la jornada, la tendencia al intercambio de regalos y buenos deseos es común en casi todas las celebraciones. En nuestra cultura, las cartas, las flores y los chocolates son avatares del Día de San Valentín.

Orígenes de la celebración

Los precedentes del Día de los Enamoradas encuentran su raíz en un antiguo festival romano llamado Lupercalia. Tenía lugar el 15 de febrero de cada año, antes del inicio de la primavera.

Se trataba de un rito de fertilidad, asociado al dios Fauno.

Entre algunas actividades que se llevaban a cabo, se contaba el sorteo de hombres entre algunas mujeres.

Hacia el final del siglo quinto, el papa Gelasio I decretó la sustitución del Lupercalia con el Día de San Valentín, caracterizado como un día para la celebración del romance. El nombre del día, Valentín, no tiene un origen cierto.

Es posible que se refiera a un mártir o santo. Varias leyendas son atribuidas a San Valentín de Terni. La más conocida establece que San Valentín desafió las órdenes del emperador Claudio Gótico cuando esposó secretamente a varias parejas en el Imperio para evitar que los hombres fueran a la guerra. Esta es una de las razones para asociar la celebración a los asuntos amorosos, según la Enciclopedia Britannica.

Huelga decir que, cuando el emperador se enteró, Valentín fue enviado a la cárcel con pena de muerte. Valentín se enamoró entonces de la hija del encargado de la cárcel y, según la leyenda, cuando fue llevado a la muerte, el 14 de febrero, le envió una carta firmada como “De tu Valentín”.

En Estados Unidos, las primeras impresiones de cartas con motivo de San Valentín llegaron en la mitad del siglo de 1800, con la imagen de Cupido, el dios romano del amor y corazones decorativos, el símbolo universal del amor emotivo.

Tradiciones de San Valentín

Se ha registrado que desde mitad del 1800, era común entre amigos y amantes, de todas las clases sociales, intercambias pequeños artículos como forma de expresar afecto. También eran común las cartas escritas a mano, hasta que la imprenta masiva en el siglo XX comenzó a reemplazar esta tendencia.

En la actualidad, de acuerdo con la Greeting Card Association, cerca de 145 millones de cartas del Día de San Valentín son enviadas cada año. Las mujeres constituyen el 85% de los clientes de este tipo de productos.

La constante de la modernidad es, precisamente, este viraje del San Valentín como una jornada fructífera para el comercio de ciertos productos, sin desprestigiar, por supuesto, el elemento común que ha caracterizado a toda la historia de la celebración, que es la manifestación de actitudes amorosas hacia los seres queridos.

En 2013, el gasto promedio de una persona en Estados Unidos fue de $131.

La era digital está provocando nuevas transformaciones en la forma de aproximarse y disponerse hacia la tradición. Cartas digitales, cupones de descuento para compras online y, en general, promociones masivas por compras en internet son constantes el 14 de febrero.

La idea de amor griega

Philia corresponde en griego a un tipo de amor que en la cultura antigua se usaba para denominar al amor fraternal, amistoso, afectivo. Su antónimo y opuesto en sentido es la phobia. Philia es la mejor aproximación al contemporáneo San Valentín.

También se consideraban agape, un amor universal que la tradición cristiana tradujo al amor de Dios hacia su creación y viceversa, el amor del capítulo 13 de la Primera Carta a los Corintios.

También estaba el eros, o el amor erótico, el amor apasionado entre dos amantes. Hoy en día, eros, como interpretación de la filosofía griega y el psicoanálisis, representa el componente del hombre que no conoce razón, es el impulso animalesco, apasionado.