Cierre de fábricas de GM podría afectar a los negocios en Ohio

El pasado lunes, General Motors anunció que en los próximos meses despedirá al 15% de sus empleados, y que también cerrará varias plantas de montaje en territorio estadounidense y en en Canadá. Uno de los factores es el aumento de los aranceles por la guerra comercial con China. Trump amenazó con recortarle los subsidios a la empresa.

Según informó la organización, el recorte de personal incluye a 3.300 obreros en Estados Unidos, otros 2.600 en Canadá y 8.000 administrativos y ejecutivos. Dos de las plantas que se cerrarán se encuentran en Ohio, otra en Maryland, dos están en Michigan y una en Canadá, lo que significa una reducción sustancial de un total de 54.000 empleados que tiene la compañía en América del Norte.

“Es uno de los recortes más drásticos de la historia de la industria automotriz en Estados Unidos”. Así lo anunció la propia GM este lunes. Actualmente la empresa no está pasando por un mal momento financiero, pues en su último balance más reciente, presentado el mes pasado, registraba un aumento en sus ingresos a pesar de una leve caída en el número de unidades vendidas en el último año en el mercado norteamericano.

Las plantas de ensamblaje que ya no recibirán pedidos en 2019 son la canadiense de Oshawa (Ontario) y las estadounidenses de Detroit-Hamtramck (Michigan), Lordstown y Warren (Ohio). También quedarán fuera de servicio las fábricas de sistemas de propulsión y transmisiones de Baltimore (Maryland) y de Warren (Michigan).
El anuncio fue bien acogido por los mercados, donde las acciones de la empresa aumentaron 6%. Sin embargo, despertó la ira del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recomendó a GM cerrar plantas en China y México, y abrirlas en Ohio.

Trump escribió varios tuits donde amenazó abiertamente a la firma. “Muy decepcionado con General Motors y su CEO, Mary Barra, por cerrar las plantas en Ohio, Michigan y Maryland. Los EE.UU. salvaron a General Motors, y este es el agradecimiento que recibimos! Ahora estamos estudiando la reducción de todos los subsidios, incluyendo los de autos eléctricos”, afirmó.

La medida responde a dos factores de peso. En primer lugar, a los cambios que se están produciendo en la demanda y a los nuevos requerimientos comerciales del mundo moderno. En segundo lugar, al efecto boomerang de la guerra comercial lanzada por Trump contra China.

Consecuencias del cierre de las fábricas en Ohio

La medida afectaría a mínimo cinco proveedores locales de GM, DMAX y Fuyao Glass America en Moraine, y Tenneco en Kettering, quienes tienen más de 3,000 empleados en total. Navistar en Springfield tiene una sociedad de producción de camiones con GM, y MAHLE Behr en Dayton, con aproximadamente 1,600 empleados, abastece a los fabricantes de automóviles de América del Norte.

Mike Alzamora, portavoz de Tenneco, emitió un comunicado el pasado martes diciendo que la planta de Kettering de la compañía suministra piezas a las instalaciones de GM en Oshawa y Detroit-Hamtramck. “Sin embargo, esperamos que el impacto de la reestructuración de GM en nuestras instalaciones de Kettering sea mínimo”, dice el comunicado.

Alzamora dijo que la planta de Kettering hoy no suministra partes de control de marcha a la planta de Lordstown. De acuerdo con el informe anual de 2016 de Tenneco, GM es el mayor cliente de la compañía y representa el 17 por ciento de los negocios de Tenneco.

Por su parte, Stacy Schweikhart, portavoz de la ciudad de Kettering,  dijo que el gobierno de la ciudad aún no había tenido noticias de Tenneco. “No tenemos ninguna razón para pensar que va a haber un impacto”, dijo.

Sin embargo, Kristi Tanner, directora general de JobsOhio, la corporación privada de desarrollo económico del estado, comentó que al menos algunos proveedores en Ohio seguramente sí sentirán un impacto, pues la planta de Lordstown produjo cerca de 130,000 vehículos Cruze el año pasado. Modelo que dejará de fabricar GM, junto a otros cinco productos de la marca.

“Eso no es un número pequeño. Sin duda habrá un impacto en los proveedores que suministran esas instalaciones”.  dijo Tanner.

Importancia del sector automotriz en Ohio

El sector automotriz sigue siendo importante para Ohio. La industria tiene más de 108,000 trabajadores de Ohio y aporta alrededor de $14.5 mil millones a la economía del estado. El sector está muy extendido: alrededor de 80 de los 88 condados de Ohio tienen algún tipo de negocio de fabricación de automóviles.

Cuando se cierre la planta de Lordstown, General Motors tendrá al menos 5,000 empleados en el estado, menos de la mitad de los aproximadamente 13.000 empleados de Honda.
La pérdida de la planta de GM en Lordstown no tendrá un impacto tan grande en Ohio como hace 10 o 20 años, dijo Jim Zahora, presidente de la junta de la Asociación de Fabricantes de la Región de Dayton y líder de GemCity Engineering.

Según la Agencia de Servicios de Desarrollo de Ohio, en 1995 General Motors empleaba a más de 63.000 personas en Ohio, pero a partir de 2017 ese número había disminuido a menos de 10.000.

“Es una decepción. Pero, como Dayton lo ha demostrado, pueden recuperarse de esto y comenzar a trabajar en el futuro. Es un golpe para esa región, pero sobrevivirán”. Comentó Zahora.

Según dijo Zahora, la región ha tratado de diversificar su industria manufacturera para que los cierres no tengan un impacto tan grande. Aunque haya fabricantes de autopartes en el área, el cambio de la región hacia una diversidad de industrias manufactureras es clave.

“Nos hemos diversificado en la fabricación, por lo que no dependemos tanto de la industria automotriz. Poner todos sus huevos en una canasta es una forma arriesgada de dirigir un negocio y aún más arriesgada de dirigir un estado”. Añadió el presidente de la asociación.

Sede de GM en Detroit.